miércoles 23 de diciembre de 2009

Etanolando, recordando, imaginando

Se acerca el fin de año. En menos de dos semanas sonarán doce campanadas. Nos comeremos/atragantaremos con doce uvas. Gritaremos “¡feliz año!” a los que tengamos alrededor. Y nos abrazaremos/besaremos con la sonrisa en la cara. Eso seguro. Lo que venga después dependerá de cada uno, de cada persona, de cada situación, de cada historia. Unos estarán 'asocairados' en el hogar, otros en alguna fiesta bailando. Y tal vez algún grupo de amigos decidan celebrarlo juntos en una casa rural. Están ya rozando los treinta pero brindan porque, pese al paso de los años, todo es como siempre. Aunque sólo sea un deseo, aunque lo aparenten pero ya no sea así.

Mientras llega esa noche, otros, nosotros, los de Digital 104, estamos terminando el montaje de esa historia, de esa noche posible.

Acabamos de regresar de Las Palmas donde hemos trabajado la imagen final del corto. Con David Delgado (director de fotografía) manejando el ratón del Mac de Daniel León, en algún lugar de la “Ciudad alta”, entre los barrios de Schamann y Escaleritas, hemos estado encerrados a oscuras durante dos días revisando palmo a palmo la luz y los colores de los planos grabados en verano, potenciando efectos, disimulando pequeños errores, obsesionándonos con cada detalle asido por la cámara.

Han sido dos días intensos de trabajo pero también ha quedado hueco para otras experiencias, como acudir a la inauguración de una interesante exposición de artesanía creativa a base del reciclaje de materiales, tomar cervezas con nuevo amigos de la ciudad de enfrente, descubrir la ruta de cines de barrio desaparecidos o ver nuevos y viejos cortos. David nos enseñó uno de sus primeros trabajos “La oportunidad” rodado en 35mm en 1994, una historia de cine negro que bebe de Bukowski y deja en la boca sabor a Tarantino, que nos sorprendió mucho. Además, pudimos ver y conversar sobre “El aire de un día”, su último trabajo aún sin estrenar, una pieza absolutamente minimalista y sensorial, exquisitamente fotografiada y, lo que es mejor, se abre modelos narrativos diferentes.

Hoy, de nuevo en la realidad desordenada y agotadora, tengo sobre todo el deseo de que llegue ya ese brindis que anhelo al tener el corto terminado y proyectado. Pero hasta ese momento, nos contentaremos con recordar los buenos momentos de este año que termina y, en especial, de ese rodaje... 3 noches, 23 personas, 1 equipo. Gracias a todos.

Jairo López


COMO SIEMPRE · Pesentación del equipo en el rodaje from Digital 104 on Vimeo.

(Suban el volumen. Esperen a que se cargue un poco. Y si lo quieren ver a mayor tamaño, pinchen este enlace: http://www.vimeo.com/8348188)

viernes 13 de noviembre de 2009

Sueño de una noche de verano

Ya tenemos el corto. Aunque todavía faltan muchas (y muy importantes) etapas de la posproducción, esta semana hemos alumbrado la historia que queríamos. Sin etalonar, sin retoques, sin montaje de audio, pero la hemos visto, las hemos asido. Y estamos contentos.

La posproducción es la etapa que menos me gusta del proceso de creación de una película: ya ha pasado el subidón del rodaje, todo va más lento y está llena de problemas técnicos que no son fáciles de resolver. Además, el final está más cerca. Y eso, lejos de aliviarme, me produce más ansiedad, y más presión.

Los días sin avances, sin novedades, a la espera de... son los más duros. De todas maneras, en el rodaje también hubo sus puntos muertos. Siempre los hay (y más rodando de noche), y es lo más duro. Mientras otros, los de la técnica, trabajaban por iluminar los planos o solucionar algún problema concreto, y todo va lento, el resto, cansados, agotados, nos entregábamos al sueño (incluida la claqueta). Luego, en un instante, había que despertarse y volver a la acción, para vivir el verdadero sueño de aquellas noches de verano.

Jairo López












(Fotos de Tony López)

lunes 2 de noviembre de 2009

Ángeles (caídos) y Lobos (cachondos)

Estas dos semanas han sido muy intensas. Hemos ido a Berlín al festival AtlantiksLights y luego a Madrid al Festival Internacional de Cortometrajes La Boca del Lobo donde hemos ganado nuestro primer premio internacional.

CAMINANDO ENTRE ÁNGELES CAÍDOS

Fuimos a la fría y cultural Alemania, para una estupenda muestra de cine del Atlántico en el que tan sólo David Delgado, director del cortometraje "Sueño fronterizo" y yo, Eugenia Arteaga, directora del cortometraje “Algo que aprender”, fuimos invitados por la organización del festival. Tuve la suerte de que Jairo López pudiese venir conmigo a Berlín como miembro de Digital104 y como productor ejecutivo. La proyección de los cortometrajes fue entre amigos, no eran muchos, unas doce personas, pero he de decir que la charla posterior fue tremendamente interesante, preguntaron mucho, realmente fue un público exigente, duro y nada condescendiente, con el que tanto David como yo pudimos dialogar de forma sincera y sin tapujos. Lo pasé muy bien, fueron preguntas que necesitaba escuchar y poder contestarlas como lo hice. Aunque creo que aún muchas personas que han visto el corto de "Algo que aprender" quieren identificarme con el personaje femenino… je je, me veo como Daniela gritando que no soy como el personaje que ella misma ha creado (Puky).

TENTAMOS A LA BESTIA CON LA MIEL DEL EROTISMO, Y LE GUSTÓ

Pero fue en Madrid donde me han hecho aprender con mi propia medicina. Se trata de uno de los festivales más importantes del circuito nacional, cuya filosofía va más allá del festival estereotipo, purista y a veces elitista, al que muchos buenos y arriesgados cortometrajes se enfrentan en numerosas ocasiones a la hora de ser seleccionados.

Aquí se hace mucho más difícil dudar de la calidad de los trabajos proyectados. La implicación de los miembros de la organización es total para que dicha filosofía muestre las creaciones más vanguardistas arriesgadas y alternativas del panorama actual. Estar seleccionados entre los casi 1.500 cortos de veintitantos países era un buen logro, pero mi desencanto y miedos me herían aún más al saber que era uno de los tres finalistas entre muchas producciones (de presupuestos elevadísimos), la miel en los labios, palabras bonitas y la inseguridad de si realmente tiene sentido desnudarse en cada festival, tanto si te cogen como si no. Pero lo que me hizo reaccionar, volver a ser inocente otra vez, es algo que nunca voy a olvidar y que no fue el premio en sí, ese tan deseado. Fue la cara de Javier Muñiz ante algo que dije con respecto a mi desencantada visión de los festivales. El premio lo encontré y no fue el lobo, fue la gente que descubrí trabajando detrás de todo aquello, que sí cree que los festivales ayudan a dar un empuje a los realizadores y que todo festival tiene una filosofía a respetar.

Quiero agradecer el mimo y la seguridad que me hicieron sentir. Y las palabras y el cariño que recibí por parte de todos. Luego tuve otro premio, escuchar la valoración del jurado, que valoró cada plano útil de un lenguaje claro y conciso. Según ellos, un cortometraje con autoría que no bebe de referentes sino de una necesidad de contar, con un planteamiento tremendamente arriesgado y atractivo, y escuché “el final es perfecto” en palabras textuales. Según dijeron, conforme iban viendo la historia tenían miedo a que terminara en alguna estereotipada y fácil salida de final feliz o final terriblemente dramático, y cuando vieron la resolución lógica, finamente elaborada casi como el resultado único de un problema de matemáticas, lo vieron claro, el corto fue elegido ganador. Ahora Digital104 tiene un eroticorto internacional. Y yo ganas de seguir encontrando gente que me dé lecciones.

VIVENCIAS DEL CAMINO

Si es complicado que no hayan malos entendidos con gente que habla tu mismo idioma... imaginaos si lo haces en un inglés limitado con unos vigilantes de metro alemán que cobran comisión por multa en tiempos de crisis… je. Pero dejando las multas a un lado, lo mejor es que en Berlín conocimos a Jarko y a sus amigos, nos hicieron pasar una noche muy divertida con unos cócteles muy raros (creo que influyeron para que sus amigos entendieran mi inglés durante la noche).

Y luego tuvimos la suerte de contar con Amada y Jan, unos increíbles amigos que viven en Alemania y aparte de guiarnos por Berlín, nos ayudaron en un experimento que ya dejaremos caer en su momento.

A Madrid fui sola, alli conocí a los miembros del festival a los que me va costar olvidar, a algunos cortometrajistas, a actores, a músicos y amigos, la verdad que me sentí como en casa, porque en Tenerife también me pierdo por alguna que otra calle. La entrega de premios fue muy divertida. Asier y Javier Muñiz presentaron una gala con sangre y mucha espontaneidad, la verdad es que lo pasé muy bien y más tras haber subido a recoger mi trozo de carne.

María Eugenia Arteaga

miércoles 14 de octubre de 2009

Rincones, personas y cintas de vídeo

Pensaba hablar de otra cosa, hacer otro texto, subir otras fotos. Pero las emociones cambiaron en este puente: el domingo nos volvimos a encontrar la mayor parte del equipo de rodaje de "Como siempre" para hacer como se merece la fiesta fin de rodaje. Vernos todos otra vez, pero sin la presión y el estrés de los ensayos y el rodaje fue raro. No hacía falta hacer nada. Sólo estar.

Y el lunes pudimos pasar la imágenes del corto (3 cintas HDV) al ordenador y comenzar el montaje. Después de casi dos meses desde que pasó el rodaje poder ver (al fin) lo que grabamos ha sido emocionante (lo hicimos...), raro (sí, esos movimientos son nuestros...), frustrante (pero mira que no darnos cuenta de eso.. y de esto otro...) y también liberador (ya está, no hay más planos que estos, listo, olvídate de lo demás... ¡a montar!).

Ahí van algunas fotos. Esta vez no son de Tony (así que no esperen sus buenos resultados). Esta vez quería compartir otros rincones de este corto, otras personas de Digital 104: la Killa observando, Elena riendo con Jonay, Eugenia mirándome, David volcando y afirmando, y yo mirando el corto igual que lo harán los espectadores: por primera vez.

Jairo













viernes 2 de octubre de 2009

COMO SIEMPRE · La técnica

La técnica suele ser lo que más llama la atención en esto del cine. Toda la parafernalia de focos, gente corriendo de acá para allá montando achiplenques metálicos, cámara, lentes, micrófonos, escaleras por el suelo (o sea, travellings), grúas, etc... todo eso es muy vistoso y muy goloso de manejar.

Yo, hasta ahora, nunca había tenido nada de esto a mi alcance. "Amanece", por ejemplo, lo rodamos sin ningún foco. La técnica en un corto siempre es escasa y muy ajustada. Sin embargo, después de nuestros primeros cortos en digital y del punto de inflexión que supuso "Algo que aprender", no podíamos ir para atrás. El problema era que esta vez no teníamos dinero, pero decidimos que, aunque no hubiera una financiación segura, necesitábamos que el corto tuviera buena factura.

En la presentación del Catálogo de Canarias en Corto en Madrid, le propuse a David Delgado que fuera nuestro director de fotografía. Su trabajo visual en "Sueño fronterizo" o "Los pechos de Paula" (que vi después) eran excelentes, pero además (y no menos importante) adivinaba una persona cercana, sensata y sensible con la que quería trabajar conjuntamente. Hice el stroy-board, visitamos la localización... todo iba bien.

Pero la cosa se complicó cuando a menos de un mes para el rodaje le propuese al resto de Digital 104 cambiar la planificación. Estaba pensando en la música que quería que se escuchara en cada escena, tratando de relfexionar en qué era lo más importante, la esencia, de cada momento de la historia, cuando supe que quería contarla de manera continua, sin cortes (o con pocos cortes) y siempre a cierta distancia de los personajes. Después de una ardua "negociación" con Domingo (que a lo largo de todo el proceso siempre ha ejercido de controlador de efectismos, preservando primero como guionista y luego como ayudante de dirección, la contención del relato) consensuamos una puesta en escena basada en planos secuencia, más o menos largos dependiendo el caso.
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Esto supuso un cambio importante en todos los aspectos. David nos "obligó" a ponernos los pies en la tierra a base de advertir y solicitar nuevas cosas: más baterías, más focos, más eléctricos, sistema de enfoque, envío de señal de vídeo inalámbrica... He repasado nuestros mails, nuestras dudas y respuestas, durante todo el proceso de preproducción y ocupan 27 páginas (¡a interlineado sencillo!). Con todo ello logramos tener las cosas muy claras y trabajar muy bien en el rodaje.

En la producción Jonay supo resolver perfectamente los nuevos desafíos, y así pudimos contar con el gran operador de steadicam Tenesor Quintana, que se acabó conviertiendo en el alma del rodaje con su perpetuo buen sentido del humor, su verborrea constante (como dice David: "ahí está Tenesor practicando su deporte favorito: el parlamento"), sus anécdotas y sobre todo su gran profesionalidad, curtido en mil rodajes y batallas, con quien el entendimiento fue muy fácil a la hora de diseñar la coreografía de la cámara. Además, con él estaba Alejandro Boza, otro experto en esto del cine, para asesorar, proponer y ayudar a Tene a soportar mejor el tremendo peso de ese artilugio extraño y maravilloso que es la steadicam.

Y para terminar con los nombres de los hombres (porque esto de la técnica sigue siendo un terreno muy masculino) tenemos a Dani Mendoza, nuestro sonidista, uruguayo de acento y canario de residencia, otro experto de esos que, aunque no lo tuvo fácil para moverse junto a la cámara en el set evitando sombras y teniendo que captar siempre el mejor audio de los actores, te da mucha tranquilidad, y con quien tengo muchas ganas de hacer el montaje de sonido en su Factoría de Creación Sonora. Y, por supeusto, Óscar y Toni de High Voltage, nuestro eléctricos, con quien ya habíamos trabajo en "Algo que aprender" y que otra vez se entregaron al máximo para colocar las decenas de focos necesarios para cada plano, trepando por todos los rincones de la casa y siempre con su gran (y particular) sentido del humor (por ejemplo, Óscar no para de meterse con mi origen palmero, qué le vamos a hacer, jeje).
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Y ahí estaba yo, en el rodaje, con esa rara sensación de espera, de no poder hacer nada para adelantar, mientras otros está preparando el plano. Bueno, no sólo yo. Las fotos de abajo dan testimonio de la fascinación que provoca la cámara y la técnica entre todos, técnicos y actores, como Sonsoles, que no paraba de observar y preguntar por cada cosa que se preparaba. En esos momentos te preguntas si todo eso hace falta, o que qué necesidad de complicarse, cuando toda la vida hemos hecho los cortos casi sin focos y la imagen se ve bien, ¿no?


Pero sé que en realidad no, sobre todo pienso que porque como espectadores estamos tan acostumbrados a una factura excelente en las películas que si no encontramos eso en los cortos nos parecen cosas caseras. Y en cine cuesta mucho alcanzar ese nivel de imagen y sonido aceptable. Porque en un corto, creo, todo esto no tiene más que ser aceptablemente bueno, porque no es el ámbito adecuado para malgastar dinero y tiempo en apabullar con artilugios, sino para aprender a narrar con imágenes.

Y, aunque hoy me haya ido un poco por las ramas, este cuento tiene final feliz, ya que el salto al vacío (casi sin red) que hicimos al contar con toda esta técnica para un corto independiente tuvo, después de mucho intentarlo, el apoyo del Gobioerno de Canarias, por lo que al menos no nos arruinaremos con esta nueva aventura y podremos continuar haciendo cine como nunca.

Zalo mirando el plano por la cámara

Vero y Marta observando la técnica, que está fuera de campo...


Jairo López

viernes 25 de septiembre de 2009

Deseos cumplidos

Cruzamos los dedos y nuevamente los deseos se cumplieron. Pero no fue chascando los dedos, ni mucho menos. A esto le precedieron, una vez más, varios meses de preparación de proyectos cargados de mucho esfuerzo, engorrosas gestiones, reuniones, cabreos, cuentas que no cuadran... pero sobre todo ilusión, que siempre ha sido el motor que nos ayuda a seguir confiando en un proyecto cada vez más sólido llamado Digital 104.

El pasado miércoles nos comunicaban oficialmente que nuestro proyecto "Como siempre" era uno de los seleccionados por el Gobierno de Canarias para recibir una ayuda para su producción. Se trata de una apuesta arriesgada por muchos aspectos (duración, formato, estética, etc.) de la que iremos desvelando información poco a poco. El cortometraje, dirigido por Jairo López y con guión de Domingo J. González, ya está bastante avanzado, ya que jugamos hábilmente con los plazos de las bases de la subvención para tenerlo grabado una vez se resolviese. Y todo cuadró.

Todavía queda un largo camino hasta que "Como siempre" pueda ver la luz como cortometraje, pero espero que nos acompañen en todo ese proceso.

Jonay García



El equipo al completo en el final de rodaje de "Como siempre"


Digital 104 celebrando las buenas noticias

COMO SIEMPRE · Primer día de rodaje

Hace justo un mes estábamos desembarcando en una casa rural de Arico cargados de ilusiones para una nueva aventura cinematográfica. A lo largo de las semanas iremos subiendo fotografías para recordar y compartir aquellos (maravillosos) días (de creación y libertad).

Aquí van las que testimonían el primer día de rodaje, desde la preparación, las charlas en el jardín, la compleja iluminación del plano, el maquillaje, la decoración, los ensayos de cámara, hasta la grabación.

Ahora, en el recuerdo y viendo las (cojonudas) fotos de Tony, todo parece muy "bonito". Y lo fue, pero, al menos yo, no lo difruté como ahora en mi cabeza. Fue mágico ver por primera vez un plano nuestro moviéndose, fluyendo, con el movimiento de la steady, pero también fue muy duro lograr el plano que queríamos. Hubo un momento, después de 4 o 5 o 6 tomas fallidas en las que pensé que no lo lograríamos, que ese plano era imposible tal y como lo teníamos planteado.
Pero no. Tene, David, Dani, Zeben, Aman, Carlos, Zalo... todos echaron el resto, y al final salió. Teníamos las primeras imágenes.
Jairo


De cháchara en el jardín.

De reflexión antes de entrar en faena.
La compleja ilumiación del plano.
Tony colocando los focos sobre la cámara.

Eugenia dando instrucciones.


Haridian perfilando a Sonsoles


Tene y Ale ensayando el movimiento.


Zeben y Carlos convertidos en Raúl y Rafa.


Escrutando el combo.

Zalo, Aman y Zeben en plena acción.